lunes, 27 de julio de 2015

Intercambio de camisetas entre Diego y el gran Mario Kempes



Intercambio de camisetas entre Diego y el gran Mario Kempes. 
Fue tras el Argentina (Sub-20) 1-Valencia 1, 1979.

La huella de Kempes en España


El mejor documental realizado sobre la carrera deportiva del gran Mario Alberto Kempes en España. Realizado por ESPN.

domingo, 26 de julio de 2015

Goles Clasicos - Mario Alberto Kempes 1995


Mario Alberto Kempes


Gol de Kempes a Newell´s (Último grito del Matador en clásicos)


No Diga Gol , Diga Kempes 

El último grito de Kempes: fue a Newell's en un Clásico amistoso Hay personas que nacieron con una estrella sobre sus cabezas. Con el aura que los marcará por encima de la mayoría. Seres humanos que coquetean con la categoría de mito durante gran parte de sus vidas. Es por eso que muchas veces, sus hazañas, que verdaderamente lo son, se convierten prácticamente en novelas.

Hay personas que nacieron con una estrella sobre sus cabezas. Con el aura que los marcará por encima de la mayoría. Seres humanos que coquetean con la categoría de mito durante gran parte de sus vidas. Es por eso que muchas veces, sus hazañas, que verdaderamente lo son, se convierten prácticamente en novelas. Con libretos escritos para que nada los altere en su carrera hacia el estrellato. Ese es el caso de Mario Alberto Kempes, goleador de Argentina 78 y segundo máximo anotador de la historia de Central. Esta es la película. 

El 8 de Febrero de 1995 en el Gigante de Arroyito Central y Newell´s jugaron un cotejo amistoso que sirvió para homenajear a Mario Alberto Kempes, el artillero que nació en Bell Ville, cuna de la pelota sin tiento, el 15 de Julio de 1954. 

Mario ya tenía 41 años y su estado físico se parecía poco al de aquel bombardero que entre otras marcas, tenía la de haber pateado un penal con la camiseta de Valencia con semejante violencia que el rebote en el travesaño llegó a la mitad de la cancha. 

Angel Sánchez fue el árbitro aquel 8 de febrero de lo que la mayoría de los canallas considera una epopeya. 

El Matador convirtió el único gol del clásico de cabeza a los 25 minutos. 

Después, el partido se malogró por incidentes y se dio por finalizado, pero esa es otra historia. 

Luego de debutar profesionalmente en Instituto de Córdoba llegó a principios de 1974 a Rosario Central. Con la camiseta canalla debutó oficialmente el 22 de febrero de 1974 cuando el equipo dirigido por Carlos Timoteo Griguol igualó 1 a 1 en Rosario ante Gimnasia y Esgrima La Plata. Aldo Poy hizo el gol canalla. 

En total Kempes disputó 123 partidos oficiales en Central (107 por torneos de AFA y 16 en la Libertadores) y marcó 94 goles. Está segundo entre los máximos goleadores de Central en el profesionalismo detrás del Torito Waldino Aguirre que hizo 96. Aunque muy lejos del máximo anotador de la historia auriazul, Harry Hayes (padre), quien en la etapa amateur llegó a la red en más de 150 ocasiones. 

La jugada del último gol del Matador se inició de un lateral que recibió Molina. Cedió a Lussenhoff, cuyo centro fue capitalizado por Fernández. Panchito habilitó con un cabezazo a Kempes quien también con un golpe de cabeza le ganó a Gallucci ante la salida en falso de Del Vecchio. Histórico y de película.


Valencia 2 vs Real Madrid 0 Final Copa del rey 1978/79 Mario Kempes, Quique Wolff



sábado, 25 de julio de 2015

Mario Alberto Kempes : Jugador de fútbol

Mario Alberto Kempes 
 Apodo : El Matador
 Nacimiento : 15 de julio de 1954 (56 años) Bell Ville, Argentina Nacionalidad
 Posición : Mediapunta o delantero 
 Estatura : 1,82 metros 
 Partidos internacionales : 43 
 Goles totales : 328
 Año del debut : 1970 
 Club del debut : Instituto de Córdoba 
 Año del retiro : 1996 Club del retiro : Pelita Hyatt

viernes, 24 de julio de 2015

El día en que un tal Mario Kempes hizo silenciar a Wembley



 Inglaterra 2 Argentina 2 (1974) 

El día en que un tal Mario Kempes hizo silenciar a Wembley 
Por Gustavo Farías 


Tenía 19 años y todas las ganas de triunfar en el fútbol. Mario Alberto Kempes bajó aquel 22 de mayo de 1974, hace hoy 40 años, al Estadio de Wembley con su carita de pibe para acompañar a un experimentado seleccionado argentino que se preparaba para afrontar el Mundial de Alemania ’74. El partido fue promocionado como la revancha de aquel choque de cuartos de final del Mundial de Inglaterra ’66. 

Recién incorporado por Rosario Central, que lo adquirió a Instituto después de su consagratoria labor en el Nacional del año anterior, “el Matador”, junto a René Houseman, era una de las apuestas juveniles del técnico Vladislao Cap, en un plantel en el que sobraba talento y escaseaba la disciplina táctica. 

El equipo anfitrión, en tanto, preparaba la transición después de quedarse afuera de la cita mundialista a manos de Polonia, a la postre revelación en Münich. Encabezados por su estelar figura Kevin Keegan, los locales se pusieron en ventaja a los 45 minutos del primer tiempo con un tanto de Mick Channon, delantero del Southampton, y parecieron comenzar a definir la historia a los 9m de la etapa complementaria, cuando Frank Worthington (Leicester). 

Con dos goles en desventaja, Argentina descontó rápidamente y luego llegaría al empate gracias al oportunismo del juvenil Kempes. Sólo cuatro minutos después del tanto inglés, el belvillense aprovechó un rebote del arquero Peter Shilton (el mismo al que Diego Maradona le hizo otro famoso doblete en 1986) y achicó las cifras. Sobre el final del encuentro, el artillero cordobés fue derribado dentro del área y consiguió el penal que él mismo convertiría para un celebrado empate. 

“Siempre produce el mismo estremecimiento. ¡Qué se yo! Es como la catedral para el católico, como la mezquita para el islámico, como la sinagoga para el judío. Es el templo del fútbol. Al margen de la turbia historia que pueda pesar sobre los ingleses y sus manejos de esta cosa del fútbol”, escribió el periodista Héctor Onesime en El Gráfico. 

El optimismo por el buen resultado y la reacción del equipo, duró poco: cuatro días después, en Amsterdam, la selección de Holanda, con Johan Cruyff a la cabeza, brindó una lección de fútbol y goleó a los nuestros 4-1, un resultado que terminó por ser un presagio de lo que resultaría el Mundial alemán. 

Síntesis 
Inglaterra (2): Peter Shilton; Emlyn Hughes (cap.), David Watson, Colin Todd y Alec Lindsay; Keith Weller, Trevor Brooking y Colin Bell; Mick Channon, Frank Worthington y Kevin Keegan. DT: Joe Mercer. 

Argentina (2): Daniel Carnevali; Rubén Glaria (ST: Enrique Wolff), Roberto Perfumo (cap.), Ángel Bargas y Francisco Sa; Miguel Brindisi (ST: 22m René Houseman), Roberto Telch y Carlos Squeo; Agustín Balbuena, Rubén Ayala y Mario Kempes. DT: Vladislao Cap. 

Goles: PT: 45m Channon (I). ST: 9m Worthington (I); 13m Kempes (A); 44m Kempes (A) de penal. 

Cancha: Wembley (Londres). Espectadores: 68.000. 

Árbitro: Arturo Ithurralde (Argentina. Líneas: John Hunting y B.K. Robinson (ambos de Inglaterra). 

Día: miércoles 22 de mayo de 1974.





Extracto de su libro biográfico relativo a ese partido.

jueves, 23 de julio de 2015

Combinado de Rosario 3 – Argentina 1 (1974)


El combinado rosarino que le ganó a la Selección Argentina: Capurro, Biasutto, Pavoni, Mario Killer, Carlovich y el uruguayo Jorge González (parados); Robles, el Mono Obberti, Carlos Aimar, Marito Zanabria y Kempes (hincados). Foto: Archivo El Litoral.

Dice el mito que allá por los años 70’s había un jugador que la rompía con la camiseta de Central Córdoba. Que la gente iba a la cancha a verlo a él. Que, teniendo la posibilidad de pasar a equipos mucho más grandes, siempre eligió quedarse en su club, en su barrio. Que una noche, esa leyenda brilló más que cualquier otra estrella. Y que, avergonzado de semejante baile, el director técnico del equipo rival le pidió a su colega que lo remplazara.


 Kempes , convirtiendo de cabeza el último tanto de los locales.

Tomás Felipe Carlovich fue el único jugador del Charrua que disputó el amistoso entre el Combinado de Rosario y la Selección Argentina el 17 de abril de 1974, cuando faltaban dos meses para el inicio de la Copa del Mundo. El resto de sus compañeros jugaban en Newell’s y Central. Ese equipo formó con Biasutto; González (Rebbotaro), Pavoni, Capurro, Mario Killer; Aimar, Carlovich (Berta), Zanabria; Robles (Carril), Obberti (Aricó) y Kempes. Por el lado de la albiceleste, Vladislao Cap alistó a: Santoro; Wolff, Togneri, Sá , Tarantini; Brindisi (Squeo), Telch, Aldo Pedro Poy; Houseman (Cocco), Potente (Cano) y Bertoni (Chazarreta).


 Kempes , festejando su gol, el último tanto de los locales.

En un colmado Parque de la Independencia, los rosarinos festejaron los goles de González, Obberti y Kempes (en la imagen, convirtiendo de cabeza el último tanto de los locales), mientras que Poy puso el definitivo 3 a 1. Curioso caso el del Matador, que unos días después se incorporaría a la Selección, pero esa noche decidió jugar del otro lado, ya que, según sus palabras, no se sentía dentro de los 22 que iban a ir a Alemania. Finalmente, fue convocado para ese certamen y jugó dos mundiales más. Pero esa jornada, la figura llevaba el número 5. Y fue esa noche, ni antes ni después, que el mito se hizo realidad.

Fuente: enunabaldosa.com