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viernes, 22 de mayo de 2020

Matador en la Catedral del fùtbol



En el mes de mayo de 1974 ,la selección Argentina aterrizo un 22 de mayo en Londres para jugar un partido amistoso con Inglaterra. Y Wembley fue testigo de un partidazo del Matador que convirtio dos goles (uno de penal) para el empate 2 a 2 de Argentina, después de un mal comienzo de partido perdiendo 2 a 0.

Mario pisaba por vez primera el verde cèsped del mítico estadio Wembley ,cuna de los inventores del futbol. Con solo 19 años Mario Kempes piso fuerte anotando dos goles y dejar escrito a fuego su nombre y apellido en el salón de la fama de la catedral del futbol Mundial. Una vieja tradiciòn británica de grabar en una placa de bronce el nombre y apellido del jugador rival que anotara dos goles a la selección inglesa.

Marito, Mario, El Matador con tan solo 19 años comenzaba a escribir su nombre en el futbol mundial con una fuerte carta de presentación, nada menos que en Wembley , donde Mario Kempes no tubo nostalgias de Bell ville.



Primer gol argentino, primer gol de Kempes

KEMPES 22 de mayo de 1974

Mario Kempes toma el balòn en la mitad de la cancha y y juega ràpido para Rubèn Ayala. El delantero desborda y conecta un centro bajo al corazon del àrea chica donde se produce un rebote entre defensores ingleses y el arquero Peter Shilton. El Matador aprovecha el error y convierte el primer gol argentino
 

El gol del empate argentino en los pies de Mario Alberto Kempes

KEMPES 22 de Mayo de 1974 

El Matador es derribado dentro del àrea y consigue el penal. Ante una estruendosa silbatina inglesa ,al joven Mario no le templaron las piernas y convirtiò desde los doce pasos con un violento remate


                                              El festejo del Matador Mario  Kempes despues de convertir de penal. 
                                                        (Foto y fuente Coleccion Gustavo Farias "Mundo D")

Síntesis

Inglaterra (2): Peter Shilton; Emlyn Hughes (cap.), David Watson, Colin Todd y Alec Lindsay; Keith Weller, Trevor Brooking y Colin Bell; Mick Channon, Frank Worthington y Kevin Keegan. DT: Joe Mercer.

Argentina (2): Daniel Carnevali; Rubén Glaria (ST: Enrique Wolff), Roberto Perfumo (cap.), Ángel Bargas y Francisco Sa; Miguel Brindisi (ST: 22m René Houseman), Roberto Telch y Carlos Squeo; Agustín Balbuena, Rubén Ayala y Mario Kempes. DT: Vladislao Cap.

Goles:
PT: 45m Channon (I). ST: 9m Worthington (I); 13m Kempes (A); 44m Kempes (A) de penal.
Estadio: Wembley (Londres). Espectadores: 68.000.
Árbitro: Arturo Ithurralde (Argentina. Líneas: John Hunting y B.K. Robinson (ambos de Inglaterra).


fuente Coleccion Gustavo Farias "Mundo D"







sábado, 11 de agosto de 2018

Un Tal Dia Como Hoy en 1976 Mario Alberto Kempes llegaba a España para firmar su contrato con el Valencia CF




Un 11 de Agosto en 1976 Mario Alberto Kempes llegaba a España para firmar su contrato con el Valencia CF

miércoles, 25 de abril de 2018

Hace 25 años Mario Alberto Kempes se retiraba del fùtbol profesional


La afición del Valencia soñó ayer con los ojos abiertos. Acudió al Luis Casanova para despedir a Mario Alberto Kempes, pero muchos debieron pellizcarse cada vez que el argentino entró en acción para darse cuenta de que el partido no pertenecía a diez o quince años atrás.

Nota de http://www.ciberche.net



El Matador dijo adiós a lo grande: marcó tres goles y ofreció una lección de ese fútbol mágico que le caracterizó durante su estancia en Espáña. El público agradeció el generoso esfuerzo que derrochó a sus 38 años y las muestras de exquista calidad que surgieron de sus botas y, puesto en pie, le despidió con una atronadora ovación cuando abandonó el campo mediada la segunda parte. Ni siquiera la actuación del brasileño Romario, que marcó otros tres tantos y quiso sumarse así al espectáculo aportando sus grandes cualidades técnicas y realizadoras, logró eclipsar su exhibición.

Kempes manifestó en la víspera que su presencia en el encuentro no iba a ser testimonial. No sólo cumplió su palabra y jugó sesenta minutos a buen ritmo, desmostrando que se encuentra todavía en condiciones de seguir en activo. Mario Alberto rememoró sus mejores días para dejar constancia de las condiciones que le convirtieron en un gran futbolista. Los tres goles de Kempes fueron un reflejo de las características que presidieron su carrera. El primero fue de oportunismo. El joven Sánchez centró en perpendicular desde dentro del área y el Matador, siguiendo la jugada atentamente, remató a puerta. Van Breukelen evitó el tanto, pero su rechace cayó de nuevo a pies del homenajeado, que no tuvo más que golpear el balón.

El segundo fue una maravilla. Kempes mató con la pierna derecha un balón servido desde la esquina y con la izquierda conectó un disparo que se coló por la escuadra de la portería del PSV. El público (unas 20.000 personas) recibió el gol con pañuelos y coreó el nombre de su ídolo. En la segunda parte, el argentino completó su recital con un magistral lanzamiento de falta con la zurda que se coló junto al poste. Van Breukelen se quedó estático.

Kempes, que durante el tiempo que estuvo en el campo llevó a cabo varios desplazamientos largos con una increíble precisión, tuvo aún tiempo de levantar a los aficionados de sus asientos cuando superó a un rival pasándole el balón entre las piernas. La grada estaba entregada y tributó una atronadora ovación a uno de los jugadores más carismáticos que jamás han desfilado por el Luis Casanova. El Matador fue despedido como los toreros.



Pero la afición che también tuvo tiempo para soñar con el futuro al ver en acción al deseado Romario. El brasileño cuajó una primera parte perfecta y en algunos momentos pareció empeñarse en restar protagonismo a Kempes. Así, por ejemplo, cuando el campo aún no había digerido el segundo gol del argentino, él replicó con uno de sus tres tantos. Romario hizo diaburas y también se le oVacionó cuando dejó el campo por su gran dominio del balón. Hubo quien pensó que sus compañeros, a quienes les ha recriminado por tenerle muy desastido, le sirvieron más juego para facilitar su traspaso y, a su vez, la defensa del Valencia le permitió campar a su sanchas como justificación de su fichaje.

Valencia CF
5 - 6
PSV Eindhoven


fuente: http://www.ciberche.net/histoche/partido?match=1259

viernes, 20 de abril de 2018

Kempes: orígenes del Matador

“-Oiga, pibe. ¿Usted cómo se llama? -Aguilera. Mario Aguilera.” Asi empezó su carrera en Instituto Mario Kempes. En 1975 El Gráfico indaga el origen de ese joven artillero que brillaba en Central.
LAS CRóNICAS DE EL GRáFICO por Redacción EG: 20/04/2018

 Mario Alberto Kempes en sus comienzos en Instituto. Hizo la friolera de 78 goles en 81 partidos por la Liga cordobesa

Y EN ESA COMPUTADORA…
LA TECLA DEL GOL SE LLAMA KEMPES
- Oiga, pibe. ¿Usted cómo se llama?
- ¿Yo? Este… Aguilera. Mario Aguilera.
- ¿Seguro? ¿Usted no tiene nada que ver con un tal Kempes?- No señor. Mi nombre es Mario Aguilera…
- ¡Qué raro! Sos muy parecido a un chico que juega en el Bell de número cinco. Le hicieron fama de fenómeno y ahora lo quieren vender por tres millones de pesos. ¡Están locos! ¿Vos alguna vez jugaste de nueve?
- ¡Sí señor! Muchas veces, es el puesto que más me gusta…
(Para poder pasar a Instituto de Córdoba tuve que decir estas dos pequeñas mentiras porque era la única forma de que me probaran. Si no me veían jugar varias veces no iban a querer pagar los tres millones de pesos que les pedía el Bell por mí y yo quería que me vieran. Hay que tener en cuenta lo que eran tres millones en esa época, más por un chico de 17 años y entre dos clubes de provincia. Los de Instituto no querían saber nada. Al final me probaron con nombre cambiado y quedé, después se hizo el pase. Yo nunca había jugado de número nueve, a lo sumo fui diez en algunos partidos. Mi puesto hasta ese momento era de cinco, pero eran tantas las ganas que tenía de jugar que cuando me ofrecieron ser nueve acepté sin problemas…).

Mario Alberto Kempes. Nació el 15 de julio de 1954 en Bell Ville, Córdoba. Tiene 21 años, mide 1.80; pesa 77 kilos. Zurdo. Goleador.
Hoy, casi cuatro años después, está aquí. Sentado en un sillón en el hall del Savoy Hotel. Contando, usando el rato libre que el plantel de Rosario Central tiene después de la cena para charlar. Contando, sorprendido por esta invitación que lo descubre detrás de su voz y su cara de niño. Contando…
“Mi primer equipo en el barrio fue Platense, después pasé a Talleres de Bell Ville, que tenía divisiones inferiores, y entré a la cuarta. De ahí al Bell y después a Instituto. Casi ninguno de los chicos que empezaron conmigo llegó a primera, pero de Bell Ville siempre salieron buenos jugadores. Véalo al Pancho Rivadero en Talleres de Córdoba o al mismo Hugo Curioni que fue figura en Boca y ahora anda por Francia. En Instituto de Córdoba debuté directamente en la primera en el 72 y de ahí pasé a Rosario Central en el 74. En su momento fue el record en las transferencias. Central pagó 130 millones de pesos…”


Central 3 - 0 N.O.B. Convirtiéndole el primero de sus dos goles que a Newell’s en un 3 a 0 del 75. Fue dos veces máximo artillero Nacional con Central: en el Nacional 74 y en el Metro 76


Y cuando no cuenta, se calla. Mira tímidamente, como si ya lo hubiera dicho todo, casi sonrojándose.  Entonces, como no existe la excusa del café para abreviar los silencios, siempre hay que tener preguntas a mano. Ese es el único modo de abrirlo…
- ¿Qué recuerdos tenés de aquellos tiempos en Córdoba?
- Todos muy lindos, especialmente cuando pasé a Instituto. En ese momento teníamos un gran equipo y andábamos bien. Para mí fue una barbaridad el año 73, entramos al Nacional y yo hice un montón de goles. De ocho tenía a Ardiles y de diez a Beltrán, con ellos me entendía casi de memoria. También tuve la suerte de que me llamaran para la Selección juvenil que fue a Cannes y para la otra, la que se fue a jugar con Bolivia la clasificación para el mundial de Alemania. La de “Los fantasmas”. Aunque esa fue una experiencia un poco triste, me agoté física y mentalmente. Estuve un tiempo sin ganas de jugar, quería tener un descanso, bajé de peso y perdí el entusiasmo. Por eso la Selección ya no me enloquece como antes. No pienso tanto si me van a llamar o no. Para mí el 78 está muy lejos, yo vivo el presente. Ya sé bien cómo son las cosas de adentro, cómo se maneja la Selección, y me desanima.
- Después llegó tu pase a Rosario Central, otro medio, más exigencias.
- Claro, al principio me costó adaptarme, extrañaba a mi familia y a mis amigos. Por suerte al poco tiempo mis padres y mi hermano se fueron a vivir allá y me sentí mejor. El equipo también era diferente. Con Griguol aprendí un montón de cosas que no sabía. Especialmente a trabajar en la semana y durante el partido, en función de mi equipo y de mis compañeros. Físicamente empecé a mejorar muchísimo. Me acostumbré a correr a mis marcadores cuando se van arriba, a obstruir y a luchar.
- Hasta hace poco se habló de tu transferencia al exterior. ¿Te irías?
- No, si el pase es para un club argentino no me iría ni aunque fuera a River o a Boca. En Central estoy muy bien. Pero al exterior sí. Quisiera que me vendan si pagan lo que el club pide. Sé que hubo rumores pero a mí nunca me dijeron nada. Decían de Bélgica, de Italia o de Francia. Yo no tengo problemas, me da lo mismo cualquier país porque llevaré a mis padres conmigo. Hay que esperar que algún club quiera pagar un millón de dólares, creo que eso es lo que pide Central. Por eso tampoco pienso demasiado en esa posibilidad. Acá formamos un grupo sensacional. Yo integro “La perrada”, una especie de círculo dentro del plantel al que sólo entran los muy guasos: para los finos y delicados no hay lugar. Lástima que ya quedamos pocos, se nos fueron Mario Killer, Carril y Cabral. Vamos a tener que hacer otra conscripción de socios bien brutos… 


1975. El grito del Matador en Rosario Central, casi calcado a los que pocos años después lo convertirían en una figura planetaria en la Selección Argentina en el Mundial 78.

- ¿Este ritmo de trabajo fue el que te obligó a dejar los estudios?
- Sí, un poco fue eso. Y otro poco porque yo no tenía mucho interés. Es una lástima, ya estaba anotado en la facultad de Ciencias Económicas, pero dejé de ir y ahora no podría volver a agarrar los libros.
Se calla, dice chau, gracias y se va. Sólo quedan estas definiciones sobre él para completar su imagne.
Profesor José De León, director técnico de Rosario Central: “Para mí, Kempes es un jugador de excepción, de esos que salen de tanto en tanto, a la altura de Morena o de cualquier otro goleador del mundo. Por eso tiene un poco más de libertad que los demás dentro del esquema…”
Francisco ErausquÍn, director técnico de las inferiores de Central: “La mayor virtud que tiene este chico es la de seguir siendo él mismo, sencillo, sin agrandarse nunca, aceptando los consejos, trabajando y aprendiendo cada vez más. Siempre con la misma corrección…”
Chau Kempes, gracias a vos.
(1975).

Nota: Revista el Gràfico (http://www.elgrafico.com.ar/2018/04/20/C-31705-kempes-origenes-del-matador.php)


 

miércoles, 18 de abril de 2018

Un tal dìa Como Hoy , La seleccion Rosarina goleaba con baile al Seleccionado Nacional

El combinado rosarino que le ganó a la  Selección Argentina: Capurro,  Biasutto, Pavoni, Mario Killer, Carlovich y  el uruguayo Jorge González  (parados); Robles, el Mono Obberti, Carlos  Aimar, Marito Zanabria y  Kempes (hincados).   Foto: Archivo El Litoral.


Combinado de Rosario 3 – Argentina 1 (1974)

Dice el mito que allá por los años 70’s había un jugador que la rompía con la camiseta de Central Córdoba. Que la gente iba a la cancha a verlo a él. Que, teniendo la posibilidad de pasar a equipos mucho más grandes, siempre eligió quedarse en su club, en su barrio. Que una noche, esa leyenda brilló más que cualquier otra estrella. Y que, avergonzado de semejante baile, el director técnico del equipo rival le pidió a su colega que lo remplazara.

Tomás Felipe Carlovich fue el único jugador del Charrua que disputó el amistoso entre el Combinado de Rosario y la Selección Argentina el 17 de abril de 1974, cuando faltaban dos meses para el inicio de la Copa del Mundo.

El resto de sus compañeros jugaban en Newell’s y Central. Ese equipo formó con Biasutto; González (Rebbotaro), Pavoni, Capurro, Mario Killer; Aimar, Carlovich (Berta), Zanabria; Robles (Carril), Obberti (Aricó) y Kempes. Por el lado de la albiceleste, Vladislao Cap alistó a: Santoro; Wolff, Togneri, Sá , Tarantini; Brindisi (Squeo), Telch, Aldo Pedro Poy; Houseman (Cocco), Potente (Cano) y Bertoni (Chazarreta).


En un colmado Parque de la Independencia, los rosarinos festejaron los goles de González, Obberti y Kempes (en la imagen, convirtiendo de cabeza el último tanto de los locales), mientras que Poy puso el definitivo 3 a 1. Curioso caso el del Matador, que unos días después se incorporaría a la Selección, pero esa noche decidió jugar del otro lado, ya que, según sus palabras, no se sentía dentro de los 22 que iban a ir a Alemania. Finalmente, fue convocado para ese certamen y jugó dos mundiales más. Pero esa jornada, la figura llevaba el número 5. Y fue esa noche, ni antes ni después, que el mito se hizo realidad.


 Gol de Mario Kempes , lo sufre Pepe Santoro.



 Nota:https://enunabaldosa.com/2014/04/30/combinado-de-rosario-3-argentina-1-1974/



miércoles, 28 de febrero de 2018

Un dìa como hoy en 1975,primer clásico rosarino en Copa Libertadores.

Mario Kempes (Rosario Central) Mario Zanabria (Newell`s)

Un 28 de Febrero de 1975,se jugò el primer clásico rosarino en Copa Libertadores.Fuè en el viejo estadio de Rosario Central. El resulatado fuè empate Central 1(Arias) Newells1(Ribecca).Como dato sobresaliente ,el juez Arturo Ithurralde expulsó al goleador de Central, Mario Alberto Kempes

Fuente: efemeridesfutboleras.blogspot.com.ar


28/02/75 vs. R. Central (V) 1-1 – Goles: 24' Gabriel Arias (RC) y 42' Arsenio Ribeca (NOB)

RC: Carlos Ángel Biasutto; José Van Tuyne, Gabriel Arias, Daniel Killer y Mario Killer; Carlos Aimar, Eduardo Solari y Hugo Zavagno; Ramón César Bóveda, Roberto Cabral y Mario Alberto Kempes. DT: Carlos Timoteo Griguol.

NOB: Alberto Carrasco; Andrés Rebottaro, José Luis Pavoni, Armando Rafael Capurro y Jorge Alberto Ortiz; Arsenio Julio Ribeca, José Orlando Berta y Mario Nicasio Zanabria; Jorge Rodolfo Salas, Alfredo Domingo Obberti (Carlos Picerni) y Juan Ramón Rocha (Miguel A. Giachello). DT: Juan Carlos Monte

Fuente:http:histofutbolrosarino.blogspot.com.ar

jueves, 18 de enero de 2018

Adiós a un ícono: Cierran revista El Gráfico

Torneos S.A., a cargo de su edición, dio a conocer la noticia. Fue fundada en 1919 como semanario, y en la actualidad salía mensualmente. La edición web tendrá continuidad por el momento.
 
 
Tapa Seleccion Fantasma 1973 Fornari, Poy , Mario Kempes
 
A través de un comunicado, la empresa Torneos S.A. informó del cierre de la edición de papel dela revista que fue un emblema del deporte argentino.
 
 
Mario Kempes ,uno de los favoritos de la "El Grafico" , Aqui en el Mundial 1974 , "El Matador" es Tapa del emblema del deporte argentino.
 
info: Cronica.com.ar

jueves, 5 de octubre de 2017

5 de Octubre de 1973: Debut en Primera division de Mario Alberto Kempes



Su debut en Primera División fue contra Newell's Old Boys de Rosario (0-1), el 5 de octubre de 1973. Cuatro días más tarde consiguió su primer gol en primera, se lo anotó a River Plate a pocos minutos de iniciado el encuentro. Ese partido se jugó un viernes por la noche para la televisión y permitió a Mario cobrar trascendencia nacional. Finalizó el torneo en el tercer puesto de la tabla de goleadores. Aún en 1973, fue llamado para defender los colores de la Selección Argentina en el torneo juvenil de Cannes, e hizo 4 goles en 3 partidos. Ese año debutó con la Selección mayor en un partido frente a Bolivia por las Eliminatorias.

sábado, 23 de septiembre de 2017

Se cumplen 43 años del debut de Mario Alberto Kempes con la Selección mayor de Argentina


Un día como hoy pero de 1973, Argentina venció a Bolivia por 1 a 0 con gol de Oscar Fornari por las Eliminatorias para el Mundial de Alemania 74. Esa tarde, no sólo se dio a conocer el famoso Equipo Fantasma de la Selección, que estaba compuesto especialmente por jugadores entrenados en la altura, sino que en ese encuentro debutó un tal Mario Alberto Kempes. fuente: Diario Ole Ese partido fue el comienzo de una gran relación entre el jugador y la camiseta Argentina, ya que tendría grandes actuaciones en los nueve años que le tocó defenderla. La mejor versión del Matador con la Celeste y Blanca fue en el Mundial 78, en donde el equipo dirigido por César Luis Menotti hizo de local. Kempes terminó como el goleador de ese torneo con seis tantos, y convirtió los dos primeros goles del seleccionado argentino en la final que le ganó a Holanda por 3 a 1.

martes, 5 de septiembre de 2017

Un DiaComo Hoy en 1976 debutó Mario Kempes con el Valencia CF en Liga contra el Celta en Mestalla. ¡Y marcó dos goles!





Fichado de Rosario Central por 30 millones de las antiguas pesetas, el delantero internacional argentino fue un futbolista impresionante que deleitó a los aficionados del Valencia CF por su facilidad goleadora. No diga Kempes, diga gol o Matador fueron las señas de identidad de un jugador que aterrizó en Mestalla en la temporada 1976-77 con tan sólo 22 años desde Argentina, que disputó 247 encuentros oficiales como blanquinegro, con el que marcó la friolera de 146 goles, y con el que conquistó la Copa del Rey de 1979, la Recopa de la temporada 1979-80 y la Supercopa de Europa de 1980. Mario Kempes, que se proclamó campeón del mundo y máximo goleador del Mundial de Argentina 1978, sigue siendo uno de los jugadores más queridos de la afición del Valencia CF, y uno de esos futbolistas que han escrito con letras de oro la historia del club de Mestalla. fuente original: www.valenciacf.com

viernes, 11 de agosto de 2017

Un dìa como hoy pero de 1976 Mario Kempes fichaba para el Valencia CF


Un dìa como hoy pero de 1976 Mario Kempes fichaba para el Valencia CF cambiando para siempre la historia del club.



Descubierto por Pasieguito, debutó en el Valencia CF en el trofeo Naranja en 1976, en el que no tuvo un inicio demasiado brillante, ya que falló incluso un penalti. En su Argentina natal, empezó a jugar en el centro del campo con proyección ofensiva y a los 19 años pasó al Rosario Central. Más tarde participó en el Mundial de Alemania y con 22 años vino al Valencia. Tras lograr dos Pichichis con 24 y 28 goles en las ligas 76-77 y 77-78, Kempes fue campeón del mundo y máximo goleador en el Mundial de Argentina '78. Se proclamó con el Valencia campeón de la Copa del Rey de 1979 y un año después logró la Recopa y la Supercopa europea. Regresó a Argentina cedido al River Plate la temporada 81-82, para regresar un año después al Valencia. Posteriormente jugó en el Hércules y en el fútbol austríaco. En 1993 se despidió de la afición valencianista en un emotivo partido de homenaje.



Mario Kempes, apodado el 'Matador', llegó a Valencia con tan solo 22 años. Tenía una gran facilidad para el gol, obteniendo el trofeo Pichichi en dos ocasiones. En el Valencia CF logró un envidiable palmarés y llegó a convertirse en el más grande ídolo de su historia


lunes, 10 de julio de 2017

Kempes se prueba en Tottenham (1984) nota de En Una Baldosa


Goleador y campeón del mundo con Argentina en 1978, Mario Alberto Kempes tuvo una carrera brillante que comenzó a desdibujarse a mediados de los años 80, cuando se marchó a Austria, comenzando el betocarranceo que terminaría una década más tarde en el fútbol de Indonesia. Antes de todo eso, cuando aún estaba en plenitud, tuvo la merecida posibilidad de jugar en la liga inglesa. Acá, el recuerdo de lo que no pudo ser.

Corría julio de 1984. Marito había terminado su segundo ciclo en el Valencia y esperaba continuar su carrera en Europa. Fue entonces que, a través de su gran amigo Osvaldo Ardiles (compañeros en Instituto y en la Selección) le surgió la chance de probarse (sí, probarse) en el Tottenham Hotspurs de Inglaterra.
Por aquellos días, el Pitón era una eminencia en el club de Londres, donde había conseguido dos FA Cup junto a Ricardo Villa. Sin embargo, Ricky se había ido y Ardiles necesitaba otro socio argentino, por eso sugirió la contratación del Matador.

Sin que se le cayera ningún anillo, Kempes aceptó la evaluación de los Spurs en un viaje de pretemporada por Suecia y Noruega, ante equipos de lo más falopa. En su debut, ante el Stjordal Blink, Marito hizo 3 goles (victoria 9 a 0) y los escandinavos no pararon de pedirle fotos. No podían creer que un jugador de su talla estuviera en esa gira, que también incluyó otros dos encuentros en los que el cordobés no pudo anotar.

Su cuarto partido con la camiseta blanca del Tottenham, el único que pudo disputar en Inglaterra, fue ante el Enfield. Ese día, los Spurs formaron con Clemence (Parks); Stevens (Brooke), Hughton, Roberts, Miller, Perryman (Thomas), Ardiles (Bowen), Kempes, Galvin, Hazard y Crooks. Demasiado para el modesto rival, que terminó perdiendo 7 a 0, con 4 goles de Crooks.

¿Y cuántos goles hizo Kempes? Ninguno, generando el comentario del 9 titular de ese equipo, Mark Falco: “Me sorprendió que Kempes no convirtiera, pero no creo que él tenga que probarse contra el Enfield”. Al Matador, se notaba, ya lo estaban haciendo a un lado.



La última chance del gran Mario fue ante el Niza, en otro amistoso en el que dejó su sello inconfundible. Medias bajas, gambeta y potencia, aunque no pudo convertir. ¿La rareza? Jugó con la 8 en la espalda.

Después de ese partido, a Kempes le dieron las gracias por todo, pero no le ofrecieron un contrato, así que tuvo que volver a España, donde firmaría para el Hércules de Alicante.

En la actualidad, Ossie y Marito conservan la amistad a través de Twitter. Y por lo que se aprecia, siguen tirando paredes:


fuente: enunabaldosa.com// nota original:https://enunabaldosa.com/2015/07/22/kempes-al-tottenham-1984/

lunes, 10 de abril de 2017

Maradona y Kempes, una rivalidad Súperclásica | Nota de Matias Carusso


Diego Maradona y Mario Kempes, dos de los máximos exponentes del fútbol argentino, disputaron cinco Superclásicos durante los comienzos de la década del ´80 vistiendo las camisetas de Boca y River, respectivamente. Si bien el “Diez” marcó más goles que el “Matador”, éste último ganó un partido más.

 A lo largo de los encuentros entre Boca y River han pasado innumerables cantidad de futbolistas, quienes dejaron, en mayor o menor medida, una huella en la historia de los Superclásicos. Sin embargo, a la hora de hablar de la calidad de jugadores, no se puede pasar por alto a Mario Alberto Kempes y Diego Armando Maradona, responsables en la obtención de las Copas del Mundo de Argentina 1978 y México 1986, respectivamente.

El mercado de pases que se abrió a comienzos de 1981 fue uno de los más resonantes en cuanto a las transferencias. Diego Maradona, proveniente de Argentinos Juniors, selló su vínculo con el club de la Ribera, mientras que River contrató, a préstamo por un año, a Mario Kempes, quien llegaba del Valencia de España.

El primer partido entre ambos se disputó en la Bombonera el 10 de abril de 1981. Con dos goles de Miguel Ángel Brindisi y uno de Maradona, el conjunto dirigido por Silvio Marzolini se llevó el clásico por un contundente 3 a 0. Un par de meses más tarde, llegó el turno de verse las caras nuevamente. El 5 de julio en el Antonio Vespucio Liberti, Maradona, en primera instancia, y Kempes, diez minutos más tarde, anotaron los goles en un encuentro que terminó igualado en un gol.

Pero la revancha para los conducidos por Alfredo Di Stéfano no tardó en llegar y, el 27 de julio por el Campeonato Nacional, el Millonario derrotó a Boca como visitante por 3 a 2. Si bien el gran estratega xeneize abrió el marcador, la reacción del rival llegó justo a tiempo, y de la mano de Kempes, Daniel Passarella y Jorge García, River se puso 3 a 1. Pese al descuento de Ricardo Gareca, Boca nunca pudo llegar a la igualdad.

El 1 de noviembre se jugó en el Monumental el cuarto y último partido del año en el que empataron ambos clubes. Juan José López y José María Vieta anotaron los tantos para los de Núñez, mientras que Maradona, en dos oportunidades, decretó el 2 a 2 definitivo.

Sin embargo, los malos manejos económicos de los dos clubes más importantes de Argentina hicieron que ambos jugadores emigraran hacia Europa en 1982. Diego Maradona fue transferido al FC Barcelona, mientras que Mario Kempes retornó al Valencia. Pero antes de partir rumbo a España, los dos futbolistas se vieron las caras por última vez en un partido amistoso por la Copa de Oro, jugado en Mar del Plata, el 6 de febrero de 1982. River ganó ese encuentro por la mínima diferencia gracias al gol que marcó Ramón Ángel Díaz.

Si bien de los cinco partidos disputados, River ganó dos, empató otros dos y Boca ganó sólo uno, la actuación de Kempes fue opacada por Maradona, quien convirtió cinco goles contra los dos del “Matador”. Pese a ello, los de la Ribera obtuvieron el Metropolitano y los de Núñez, el Nacional de 1981.

Nota de Por Matias Carusso | Publicado por leydelex.blogspot.com.ar en 2011

miércoles, 5 de abril de 2017

Joyas de Archivo: Leopoldo Jacinto Luque y Mario Alberto Kempes


Joyas de Archivo Leopoldo Jacinto Luque y Mario Alberto Kempes (con la Casaca de Perù) en el vestuario de Rosario Central. Mundial 1978 Foto Gentileza de Mariano Nieva Sobrino del Gran Negro Nieva

domingo, 2 de abril de 2017

Kempes lloró con Kempes

El Matador se reunió con Amaro Gonçalves, el papá de Everton Kempes, delantero de Chapecoense fallecido en el accidente aéreo, quien le confesó que decidió llamarlo así por él. Además, recordó una de las máximas de su hijo: "Su frase era 'no dejes que el sueño muera'".
Por otro lado, Amaro contó, entre lágrimas, cómo se enteró de la tragedia: "Nosotros nos estábamos preparando para ver el partido cuando nos dicen del accidente. Se nos cayó el mundo. Pero yo sé que está con Dios, sé que fue un buen padre, un buen marido.... Ahora hay que seguir adelante". Además, destacó algo que su hijo decía: "Una de las últimas cosas que él hizo fue grabar un video con todos los jugadores de Chapencoense. Su frase era 'no dejes que el sueño muera'".
La camiseta de Everton fue la única que se rescató tras el siniestro, y Amaro decidió que se la quedara su nieto, João Gabriel Kempes. El Matador, le regaló una suya, que usó en el Mundial 78.
Que Everton Kempes, el delantero brasileño fallecido en el accidente que sufrió el plantel de Chapecoense, llevara el mismo apellido que el Mario Kempes no es coincidencia. Su padre, Amaro Gonçalves, es amante del fútbol, y en una charla con el Matador, que produjo ESPN, le confesó que decidió nombrarlo así por él: "El jugador argentino tiene mucha garra, y mi primer hijo nació el 22 de junio del 78, el día del partido con Perú, que tenían que ganar 5 a 0. Yo me dije a mi mismo que le colocaría al menos el apellido de quien sea el goleador de la Copa del Mundo". Esa noche, el ex Rosario Central marcó dos tantos, y con otros dos en la final, terminó como el máximo artillero del torneo con seis conquistas. A Everton, que nació cuatro años más tarde, decidió ponerle el mismo apellido.